Una ilusión truncada
Al embrión de mi cuñada no se le escucha el corazón… hemos pasado de la alegría a la tristeza en cuestión de un par de semanas, aunque va a esperar una semana mas porque tenemos la esperanza de que sea porque aún es muy pequeño en el fondo todos sabemos que ahí dentro no hay vida pero no queremos descartar una última oportunidad, ha estado probando mucho tiempo hasta que por fin se ha quedado embarazada pero el destino ha sido frío y en un segundo ha borrado de su cara la sonrisa que mostró cuando la prueba le dio positiva.
En el momento que me lo dijo se me pasaron mil imágenes por la cabeza, miré a mi hija a la cara y supe por primera vez a ciencia cierta que daría la vida por ella si me la pidieran, esa personita de 60 centímetros me ha arrebatado el alma y solo vivo por y para ella, no podría soportar que algo le pasara… como intuitivamente mi marido estaba pensando lo mismo que yo, gracias a Dios estamos bien pero este tipo de cosas te hacen meditar sobre la suerte que tienes de estar donde y como estas aunque sea a consecuencia de recibir una mala noticia.
Durante el transcurso de nuestra vida muchas veces queremos morir y pensamos que lo haremos cuando perdemos un amor, cuando nos engañan, cuando se desvanece algo por lo que hemos luchado media vida, cuando un trabajo se pierde, pero realmente hasta que no se es madre no se sabe lo que es apreciar una vida por encima de todas las cosas, no se sabe valorar el cariño entre dos personas, no se conocen muchas cosas que pensamos que conocíamos a la perfección, se cambia una vida por otra, la tuya deja de tener valor, se hipoteca para el resto de los años que te quedan por una sonrisa mellada, pero aún así eres y serás feliz durante todo ese tiempo.
Espero que todo salga bien y si ese bichito no tenía previsto venir a este mundo pronto exista otro que si participe en nuestra familia y los haga felices a ellos, sus papas, y a nosotros sus titos, porque se lo merecen, porque a mi cuñada le hace falta un bebe y porque no es justo sentir que se ha perdido una vida cuando aún no has sido capaz de asimilar que dentro de ti algo ha cambiado.
Un besito esperanzado.

