Un dia triste
Hoy es un día triste... me han comunicado que el bebé de nueve meses que una persona con la que tengo relación a nivel profesional tuvo ha muerto de meningitis... creía que en Siglo XXI los bebés no podían morir de ese tipo de enfermedades, pensaba que la ciencia estaba tan avanzada que no dejaría a unos padres destrozados por el dolor de la perdida de un ser que ni si quiera había aprendido a andar, me doy cuenta de que soy una total inculta respecto al campo de la medicina y de que la vida tiene escondidas muchas crueldades que no vemos porque no queremos ver.
El Domingo me llamó mi mejor amigo... el marido de una amiga había muerto, los conocí en un viaje de desahogo, un viaje solo de chicas para descubrir mundo y darme los ánimos que tal vez en algún momento me faltaron; eran una gran pareja, llevaban 5 meses casados... el cancer se lo ha llevado con 31 años...
Veo tan injusto todo esto que ahora es cuando pienso en porqué discutí con mi cuñada la semana pasada ante una tontería, porque quería tirar la toalla hace unos días porque la ropa no estaba tendida, porque he discutido con mi madre por cosas que ahora ya ni recuerdo... ¿ que será de mí si algún día el destino me deparase algo así ?, sufro por los demás, lloro por un bebé que no he conocido pero que me duele... ¿ por qué el destino se empeña en hacer sufrir a personas que lo único que pretenden es ser felices ?... ¿ por qué no son castigados aquellos que lo unico que tienen en su corazón y su mente es maldad en vez de arruinar las vidas de personas indefensas ?... ¿ por qué ... ¿?.
Hoy llamé a mi madre y sentí que la tenía a mi lado, ví a mi gordito y lo besé con sinceridad y cariño, estoy deseando llegar a casa y ver a mi cosita peluda, ayudé a mi suegro a cocinar porque mi suegra no estaba; hablé con mis cuñadas de algunas cosas que llevaba clavadas y por ello me siento AFORTUNADA... que triste es que tengan que suceder estas cosas para que otros nos demos cuenta de lo que tenemos y no valoramos, que triste es que un angelito pequeño esté dando vueltas por el cielo buscando a sus papás porque se lo llevaron demasiado pronto, que triste es que ese chico treintañero no tuviera la oportunidad de decirle a su mujer que no se preocupara que siempre estaría con ella, que triste es estar escribiendo lo que estoy escribiendo sentada en la silla de una oficina y sintiendome tan desdichada por ellos.
Un besito tristón.

