Desayuno con diamantes
Siguiendo instrucciones de Mavy, ahí os dejo mi original bebe... se lo paso a Sonnet, Enric, Credendo o cualquiero otr@ que quiera unirse al "movimiento baby" :) Esta mañana me he tomado uno de los mejores desayunos que una mujer se puede tomar... chocolate y joyas… ! una combinación perfecta !; me trajo mi bolsita para desayunar y dentro de ella había una cajita con unos pendientes y una gargantilla de oro, no dude ni un segundo en quitarme los que llevaba puestos y colocarme lo que él me había regalado, tiene tantos detalles conmigo que a veces no los aprecio como debería pero, sé que me los merezco tanto como él se merece los que yo le estoy ofreciendo; me estoy dejando llevar y vuelvo a ser como yo era gracias a él, pero también sé que únicamente a él le estoy entregando todo lo que tengo, todo lo que siento y todo lo que un día fui y alguien quiso arrebatarme; estoy deseando salir de trabajar para poder verle y abrazarle...
Se puede ser feliz con tan poco… que todos deberíamos tener ese “poquito” para hacernos sonreír, es tan dulce levantarse acompañada de alguien que sabes que nada más despertar te pedirá un beso y te llevará una taza de café a la cama que no quiero perder esos momentos por nada del mundo, quiero que todos los días del resto de mi vida sean como los que me está haciendo vivir, quiero que todo esto salga bien y ser feliz a su lado pudiendo recordar dentro de unos años como sucedió todo, la forma tan compleja de conocernos y las coincidencias que a lo largo de estos tres meses nos han unido aún más.
Ayer después de pasarse cuarenta y ocho horas sin fumar debido a la promesa que me hizo, decidí regalarle uno de esos bichos que tanto le gustan, una iguana pequeñita, muuuuyyy pequeñita porque he de reconocer que a mi no me gustan nada; al entrar en la tienda ví su coche, aparcado debajo de la casa de ambos y no pude evitar que el corazón me diera un vuelco y al mismo tiempo intenté imaginarme como sería la vida que estarían llevando cuando empezaron a construirla en común bajo una mentira, fué todo cuestión de segundos, los mismos que tardé en dejar de pensar en él, ya no debía importarme como o con quien estaba, ahora debía importarme como y con quien estaba yo y gracias a la ayuda de quien siempre me quiso y estuvo conmigo en mis peores momentos y a mi misma... estaba y era feliz.
Un besito joyero.

